Quizá sea porque jugamos a ser niños otra vez; porque con nosotros está Júpiter alineado; porque quizá somos de la misma manera diferente... Yo creo que es porque consigues que yo consiga todo, porque hago que te olvides de tus malos días incluso de problemas. Creo que soñamos cómo sería todo esto de la manera en la que nosotros lo controláramos. Éste es mi juego. Atrévete tú también a sentirte Especial.

jueves, 10 de junio de 2010

Algo especial.

Extrañamente inexplicable es decir con cuál de vosotros me quedo. Es innecesariamente amargo ponerme a elegir a estas alturas de la vida. Absurda elección entre todo lo que cada uno me puede llegar a transmitir. Sois mariposas, hormigas, barcos que encuentran siempre tierra firme, piscinas llenas de pelotas hinchables, patitos amarillos de goma, margaritas, mariquitas, tickets para el mejor concierto, sonrisas congeladas, mochilas verdes, arena de la playa, brisa y caricias, susurros y suspiros, besos y abrazos, secretos, promesas, chistes y confesiones, juegos, deseos, atracción apetitosa, regalos, canciones, historietas únicas y divertidas, Malta, Madrid, Laredo, Benidorm, Biarritz, París, Guadalajara, Gasteiz, Donosti, Marmolejo, Asturias, sois cada parte inseparable de un átomo. Sois como el pelirrojo que me encandiló, la vasca que me enamoró, mi prepotente inseparable, la pija algorteña que me gusta, las chicas de mis lágrimas y sonrisas y los ojazos que alimentan mi corazón. El moreno en quién encontré vida, el pálido con quién conté siempre, el gordito que me apoya hasta rebentar, las chicas de los ojos azules, la morada de mi aburrimiento, la esquizofrenia de cada una de mis carcajadas.

martes, 11 de mayo de 2010

Coloreando el momento.


Sin resignarme a entender que la vida son dos días, y que debemos aprovecharla al máximo. Si son solamente dos días ¿por qué no aprovechar esta noche? es la única que tenemos. Propongo ir al último sitio que se nos ocurra, propongo llenarme la boca de alagos sólo para ti, propongo no desaprovechar ni un segundo y propongo esperar a que llegue el siguiente día petrificados en un abrazo. Propongo ser más solidario que nunca, aparcar el egoísmo y ayudar a los demás como siempre has deseado que todos lo hagan por ti y por los tuyos. Propongo que nos unamos por un bien común y propongo también repartir alegrías hasta hartarnos. Propongo ser libre de todo pecado, ser libre de todo prejuicio, condena y abuso. Propongo ser felices; pero lo que en realidad propongo es que seas feliz.

sábado, 8 de mayo de 2010

Momentos negros.

Podría intentar escribir algo bonito. Podría perder el tiempo intentando abrillantar palabras que no se parecen nada a mariposas que volaban últimamente por aquí. Podría mirar hacia el cielo intentando dibujar sonrisas entre la luna y las estrellas, pero, sólo llego a ver la opacidad de la noche esperando a llevarse mi desesperación. Momentáneamente pienso en lo distinto que era cuando soñaba, cuando sobre mis párpados podía mostrar una falsa mirada porque, viviendo en la ignorancia no se vive tan mal. Nunca pensé que volvería a decir esto, pero los últimos soplos del viento se llevaron la vitalidad que desprendía aquellos días muy cercanos, los cuáles recuerdo ya difuminados. En realidad hay mil razones por las que ser feliz. Pero hay otras muchas por las que luchar contra la razón que llevamos dentro, razón que nos abre los ojos, nos despierta a bofetadas de espejismos que nos ayudan a vivir. Son razones más importantes que una triste sonrisa. Se llaman problemas de verdad ¿sabes? Todo cambia cuando empezamos a referirnos a la muerte.

domingo, 11 de abril de 2010

Pienso y siento, luego existo.

Quiero ser sin ser. Quiero que, al levantarme, no preguntarme por qué seguir aquí. Quiero que al salir a la calle mi mente se quede en blanco y así, sólo llevar activados mis sentidos. Quiero ser sintiendo. Sí, quizá esa es la palabra: sentir. Quiero no tener miedo a sentir, quiero poder llegar a sentir todo lo inimaginable, desde el gozo de tomarte un café, hasta la calma de un bostezo. Quiero saber que sé sin pensar. Quiero creer que puedo. Porque aunque en esta vida haya muchas cosas que sean “imposibles” por hacer, lo más importante es tener fuerza y pensar que podemos. Porque yo puedo. Puedo reírme con la vida una y otra vez, puedo perder el miedo a sentir, puedo pasarme horas y horas en medio de una campa, tumbado, con los ojos cerrados, sólo escuchando cómo el viento peina mi pelo y oliendo el sabor de la brisa.

¿A que nunca has sabido eso? Son cosas que se sienten, cosas que te hacen ver que no habiendo nacido preparado para sentir sería imposible disfrutarlo con dichosa magnitud. Cosas que te llenan. Cosas que son tuyas, pero compartes. Yo, la vida y tú.

domingo, 21 de marzo de 2010

Notas breves.

Si no tuviéramos momentos como éstos, momentos que la vida nos regala sin saber por qué, momentos que robamos de los brazos del reloj, mientras ellos nos miran y sólo pueden sentir celos de cuán felices podemos llegar a ser. Esos momentos en los que una mirada sobra para poder expresar lo más complejo de explicar, esos abrazos que demuestran los sentimientos más escondidos de nuestro ser, esas palabras que intentan reflejar la vitalidad que sigue teniendo nuestro rostro. Son esos momentos que nos regala la vida sin saber por qué. Cuando encuentras una nota en tu corazón y sólo puedes sonreir, cuando mimas tus canciones para poder ser lo que siempre quisiste, cuando cierras los ojos y compruebas que todavía puedes seguir viendo vida... cuando te alejas de los sueños para poder disfrutar una realidad más mágica. Son esos momentos que la vida nos regala sin saber por qué. Si la muerte fuera lo mitad de bonita que es la vida, todos estaríamos dispuestos a morir un día.

lunes, 15 de febrero de 2010

Visita inesperada.

Aún no sé explicar exactamente cómo pudo ocurrir. Iba camino a mi cuarto cuando sentí escalofríos y mis brazos en carne de gallina. Un ademán de temblor se acercó hasta mis labios, mandando así una señal a mis piernas. Cuando me quise dar cuenta era incapaz de dar un sólo paso adelante. Mi cuerpo se heló, mientras, de mi boca una nube difuminada se abría paso delante de mí. Y de repente, mis piernas pudieron actuar por sí solas, dejando mis manos libres para poder abrazarme. Así, intenté entrar en temperatura estable, batiendo mis brazos contra mi piel. Pude sentir el bello de mis extremidades más intranquilo que nunca, y fue en ese momento cuando mis piernas se pararon, pero esta vez, voluntariamente. El frío que invadía mi cuerpo empezó a transformarse en temor hasta tal punto que ya no sabía qué hacía yo camino a mi habitación. Sólo fui capaz de entrar de lado y asomar un único perfil por la puerta. Fue suficiente para verla, allí tumbada, encima de mi cama, vestida de luto, armada de una doladera, imponente como la había imaginado. Pude advertirme que estaba dormida y, para mi suerte, tuve suficiente tiempo para poder otra vez replantearme la entrada. Poco a poco volví al cuajado pasillo y llegué sin problemas y muy cuidadosamente a la puerta de salida. Una vez fuera de casa, en mi mente sólo cabía la palabra “huir”, huir de ella fuera como fuera. Pero antes de cruzarme con las primeras brisas de aire en el exterior, se me apareció delante de mí, y allí la vi, frente a frente. Mi cara marcó expresión de horror y de triste impotencia. Y allí, en ese instante, fui capaz de verle la cara. No tuve tiempo ni de exhalar un suspiro. Mis días habían llegado a su fin de una forma impredecible.

lunes, 1 de febrero de 2010

A TODO EL MUNDO LE LLEGA

Al final ha ocurrido. Algunos días amargos sólo servían para preceder el momento de la desaparición momentánea de la estabilidad. Ocurrió que mientras el tiempo pasaba al mismo son que de costumbre algo planeaban el destino y la suerte. Algo que no por casualidad ocurre y te empuja contra la esperanza de vida que un día creaste para sobrellevar tu castigo. Y es en esos momentos cuando te interesa no pensar, cuando no sacas fuerzas de ningún músculo de tu cuerpo y sólo eres capaz de articular quejidos.

Es ahora cuando alguien así se da cuenta que la vida se agota, poco a poco en manos del diablo se esfuman los segundos que nos quedan, y paso a paso se va construyendo el desenlace final. Muchas personas desaparecen día a día mientras nosotros lucharemos por vivir hasta que un día no lleguemos a despertar.

Aquella persona a la que le tocó este rol, áquella que sólo pensaba en dibujar lágrimas... vio por fin un rayo de sol. Y pudo comprobar que tenía el apollo necesario para que sus músculos reaccionaran y así poder pensar, poder caminar, poder vivir y poder ayudar a resolver ese problema que tantas noches sin dormir le provocó.

Ahora, junto a grandes ayudas así, sólo le faltará rezar.